Almedina, pueblo situado en el corazón del Campo de Montiel, puerta de entrada a Sierra Morena. Su enclave estratégico lo sitúa en lo alto de un cerro desde donde se pueden divisar distintos paisajes, comprendidos entre llanuras rodeadas de olmos, donde se puede observar la erosión en su tierra arcillosa en las laderas y formaciones pétreas en las cumbres, hacen de este paisaje un lugar irregular en la geografía de la comarca a la vez que un bello contorno de colores y tonos rojizos cada atardecer.

Por ser puerta de entrada a Sierra Morena, tuvo gran importancia durante los siglos de ocupación musulmana, pues no en vano, Inocente Hervás y Buendía coloca a Almedina como una de las tres ciudades más importantes de La Mancha musulmana, junto a Almodóvar y Calatrava la Vieja, junto a la alternacia cristiana, siendo lugar estratégico tanto por su situación geográfica, como por su ubicación en lo alto de un cerro.

Por el nombre (significa la fortaleza) se podía considerar que es de origen musulmán, cuando los indicios arqueológicos encontrados apuntan a un asentamiento íbero y anterior.

Nos recibe la Fuente Pública, está amurallada, en la fachada se observa un escudo imperial de Carlos V y una inscripción que dice Encomienda Mayor de Castilla, se utilizaba hasta hace poco como abrevadero y lavadero de ropa.

  

Subiendo la empinada cuesta visitaremos la Iglesia de santa María, asentada  sobre una antigua mezquita árabe, sobresale en su interior un magnifico artesonado y la torre poligonal. 

El Ayuntamiento, recientemente restaurado, es la casa solariega de Juan Muñoz de la Cueva del s. XVII, se conserva el pórtico principal.

 
La ermita de la Virgen de los Remedios de estilo romano mudéjar, conserva una cúpula donde se aprecian pinturas populares. Pasearemos por  las calles desiguales y angostas de esta población y podemos contemplar desde el mismo el entorno que la bordea la vega, en ella se encuentran huertos con bancales y albercas. Existen en su término 25 yacimientos y asentamientos de interés arqueológico: villas romanas, fortalezas, enterramientos, norias, etc.

Tiene un Museo al aire libre, un agradable recorrido por la pintura del Renacimiento Español. Se trata de 26 reproducciones en cerámica de cuadros del pintor Fernando Yáñez de la Almedina, ubicados cada uno de ellos en distintas fachadas de las calles de la villa. Todo un paseo didáctico de este pintor discípulo de Leonardo de Vinci.

Este pueblo está orgulloso de haber sido lugar de nacimiento del pintor. Sus composiciones se caracterizan por la amplitud de escenarios, la profundidad y serenidad de las figuras y la conjugación de arquitectura y personajes. También es cuna del maestro de retórica, Bartolomé Jiménez Patón, uno de los humanistas de más prestigio e influencia entre los filósofos y escritores de los siglos XVI y XVII.  Después de este paseo podemos ir al Parque de las Estatuas, para seguir disfrutando del paisaje.

Cuenta el pueblo con siete cuevas, cada una de ellas con su leyenda. Algunas de ellas son visitables.

 

Fuente: http://libertaddepensamiento232.blogspot.com.es/